La flacidez facial es consecuencia –entre otras causas- de la pérdida de elastina y colágeno a lo largo el tiempo. En los últimos años han aumentado considerablemente las consultas para tratar la flacidez facial y para saber cuándo es bueno empezar a combatirla. A partir de los 40 años, los tratamientos no invasivos son muy efectivos y a partir de los 55 años, cuando las estructuras del óvalo facial y el cuello pierden más tensión, se recomienda tratarla con técnicas combinadas.

Las técnicas para tratar la flacidez facial

Los pacientes quieren conseguir un rostro y cuello más tenso, con un resultado natural. Para conseguir este objetivo, proponemos a nuestros pacientes distintas técnicas que van a provocar un aumento de la temperatura de la dermis, consiguiendo que se genere un colágeno nuevo. Con las sesiones adecuadas, se consigue una mejora visible en la flacidez facial manteniéndose en los meses siguientes al tratamiento.

  • Láser Génesis:

    Es un láser de Neodimio que utiliza un haz de alta potencia a 1.064 nm. para rejuvenecer la piel. Mediante un ligero calentamiento de la piel de las capas superiores de la dermis, profundamente situadas debajo de la superficie de la piel, está técnica estimula la renovación de colágeno, mejorando además la textura de la piel, así como la reducción de arrugas.
    Los resultados del tratamiento dependen del estado de la piel y de las sensaciones del paciente. Habitualmente con 4 o 5 sesiones se consigue un efecto reafirmante duradero de la piel, aportando una rostro fresco y saludable.

  • Radiofrecuencia:

    Este tratamientos lo realizamos con Pellevé, una máquina de radiofrecuencia que reduce visiblemente las arrugas faciales y tensa la piel. La piel se calienta mediante los electrodos que se deslizan suavemente. El calor llega hasta la unión dermo-epidermica, consiguiendo que el colágeno se degrade lo que implica que se comience a generar un colágeno nuevo, con lo que se obtiene una piel mas tensa y de mejor calidad.
    Son necesarias 3 sesiones para conseguir un resultado final satisfactorio.

  • Hilos tensores:

    Son una alternativa terapéutica para prevenir, corregir y mejorar la flacidez. Se trata de un procedimiento sencillo y seguro de rejuvenecimiento facial, cuello , escote y otras zonas corporales. Mediante la inserción de unos finos hilos de sutura reabsorbibles de PDO (polidioxanona), transportados por una agujas especialmente finas, para que la colocación sea muy poco agresiva y por supuesto no dejar marcas ni cicatrices, se consigue mejorar la elasticidad y calidad de la piel y así inducir una mayor definición del ovalo facial al elevar las estructuras faciales.

Estas técnicas pueden combinarse para conseguir el resultado deseado. Todas son técnicas completamente seguras, son procedimientos mínimamente invasivos y se recupera la actividad diaria de forma inmediata. En los meses post-tratamiento, la piel va creando colágeno propio, tensando la piel con un efecto lifting sin cirugía.

Flacidez facial: las técnicas más efectivas
4.3 (86.25%) 16 votes